¿Quien no ha ido al súper a por 'un par de cosillas' y se ha liado, se ha liado...y ha acabado comprando más de lo que suponía en un principio?

¿Y quién -como eran sólo dos cosillas- no ha cogido ni carro ni cesta y ha terminado haciendo equilibrismos, cargado hasta los topes, intentando no perder las latas de atún por los pasillos?

¿Y quien no ha utilizado el carrito del nene para colgar bolsas de las asas, hasta el punto de que carro y niño han corrido el riesgo de caer hacia atrás?

Estoy seguro de no equivocarme si digo que todos, en mayor o menor medida, nos hemos visto en alguna de las situaciones anteriores. 

Ahora bien...Utilizar al niño de contenedor ya es de ser, además de MUY perro, MUY, pero que MUY repelente.

Niño: Hoy garrafa de 10 litros de Solán de Cabras no, ¿eh, papi?, garrafa no.

Padre: ¿ Y en los pies no la puedes llevar? Que flojito nos has salido, hijo mío. Igualito que tu madre. 

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